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Mujeres y sus Derechos

Curso de la Fundación Rafael Del Pino: El liderazgo femenino más allá de la empresa.

¿Qué es el liderazgo femenino?

Son las líderes que inspiran, aquellas que consiguen sacar lo mejor de quienes las rodean y que propician un ambiente productivo.

Son aquellas que consiguen encauzar de manera positiva, en cualquier ambiente, las emociones de un equipo.

¿Por qué un liderazgo femenino?

El liderazgo femenino consiste en gestionar los  pensamientos y las emociones de las personas que nos rodean en la dirección adecuada, independientemente de la situación en la que nos encontremos.  Las mujeres gestionan de una mejor manera las emociones tanto propias como ajenas, aceptando situaciones de fracaso, fortaleciendo la tenacidad para conseguir objetivos, utilizando la comunicación para resolver conflictos, etc.  Un liderazgo femenio consigue además crear a su alrededor un clima de conexión entre las personas que logra sacar lo  mejor de sí mismas.

La manera de liderar de la mujer, según los diferentes estudios realizados recientemente, tiene unas particularidades que marca diferencias relevantes con el modelo de gestionar de los hombres. Según Debeljuh (2013), http://socialtrendsinstitute.org/experts/all/patricia-debeljuh hay varias características que definen el liderazgo femenino: orientación a las personas, capacidad de negociación, liderazgo participativo, visión global y poder democrático.

Las mujeres en las Academias

El pasado año se realizó la primera encuesta para conocer la situación de las mujeres en las Academias de Ciencias de todo el mundo. El informe Women for Science: Inclusion and Participation in Academies of Science fue llevado a cabo por la Interamerican Network of Academies of Science (IANAS) recopiló datos de 69 Academias de todo el mundo, que representan el 63% del total.
Principales resultados:
•    La media de mujeres es del 12%.
•    En 30 de las 69 academias, las mujeres representaban un 10% o menos.
•    La Academia Cubana de Ciencias con un porcentaje del 27% y la Academia Caribeña de Ciencias con un 26% son las que cuentan con mayor representación femenina.
•    Las Academias de Tanzania y Polonia se sitúan en la cola con un 4%.
•    De las 10 academias con mayor presencia femenina, 6 están en América Central y Sudamérica: México, Perú, Nicaragua, Uruguay y Honduras. Estos centros cuentan con personal directivo dedicado a los temas de género dentro del programa Women for Science del InterAmerican Network of Academies of Science.
•    Las mujeres están mejor representadas en ciencias sociales, humanidades y arte (16%), le siguen las ciencias biológicas (15%) y las ciencias médicas y de la salud (14%). En matemáticas la presencia es del 6% y en las ingenierías de apenas un 5%.
•    Las academias americana, sueca y suiza son las que cuentan con un porcentaje mayor de mujeres en los órganos de gobierno, un 47%.
•    Solo un 40% de las Academias tienen algún tipo de política de género a pesar de ser una recomendación del año 2006 del Interacademy Council. Este dato resulta revelador porque se ha comprobado que las políticas de género son muy efectivas para aumentar la presencia de la mujer en cualquier organismo. Un claro ejemplo es el profundo proceso de autocrítica y puesta en marcha de este tipo de políticas de la Royal Society del que nos hicimos eco hace unos meses.
•    Curiosamente la presencia de mujeres en los órganos de gobierno de las academias es del 20%, muy por encima de la media de mujeres entre sus miembros que es del 12%. El estudio ofrece dos hipótesis para explicar estos datos. Por un lado es posible que la presencia de más mujeres entre los miembros de los órganos de gobierno se deba al hecho de que los académicos están más sensibilizados a la idea de la importancia de fomentar la visibilidad femenina. Por otro lado está comprobado que las mujeres son más proclives a ofrecer su tiempo para la realización de tareas organizativas o administrativas. En cualquier caso, serán necesarios más estudios para conocer mejor esta situación.

En España, aparece la Real Academia de Ciencias (Exactas, Físicas y Naturales) con unos datos muy pobres. De sus 49 miembros, 4 son mujeres. En su directiva con 6 miembros y elegida por todos los miembros de la academia, solo hay una mujer. La Academia no cuenta con ningún tipo de política de género entre sus líneas de actuación y ni siquiera este informe aparece recogido en su web.
Todos estos resultados no son ni mucho menos sorprendentes y se corresponden bastante con la situación de la mujer en el ámbito científico y en casi cualquier ámbito profesional. En el caso de la ciencia, la presencia femenina en las Academias y sus órganos de gobierno responde al esquema general de las Universidades, organismos científicos o centros de investigación. Las mujeres se matriculan en las carreras de ciencias, estudian, comienzan a trabajar pero su presencia va disminuyendo a medida que se asciende en la escala laboral. A mayor responsabilidad, poder y representatividad menor presencia femenina.
En las conclusiones del informe publicado en octubre del año pasado, se señala que “Las Academias de ciencia tienen una doble función: honrar la excelencia científica y proporcionar asesoramiento científico basado en pruebas a los gobiernos y las partes interesadas.  Para que este doble mandato pueda ser plenamente efectivo, el reconocimiento de las mujeres a través de membresía de la Academia y la participación en actividades no deben pasarse por alto”.
Para evitar esto, el informe propone una serie de medidas entre las que destacan la recopilación y publicación por parte de las Academias de los datos de género de sus miembros y de sus actividades principales. Es evidente que un desconocimiento de la desigualdad entre hombres y mujeres impide la puesta en marcha de políticas para resolver dicha desigualdad.
Se recomienda, así mismo, la creación de organismos estables que pongan en marcha políticas de igualdad de género, con objetivos claros y estrategias para conseguirlos y que dichos objetivos se valoren anualmente. Esto es exactamente lo que la Royal Society https://es.wikipedia.org/wiki/Royal_Society hizo hace un par de años: análisis de la situación, puesta en marcha de políticas y revisión de las medidas implementadas para comprobar si fueron efectivas. Y lo fueron.   Como dice la coordinadora del estudio Dorothy Ngila  https://www.genderportal.eu/users/dorothy-ngila

“No puedes dar consejo a un  gobierno si sólo usas a la mitad del equipo”

Este estudio es el primer paso para ser conscientes de que la mitad del equipo ni siquiera tiene opción de jugar.Women under-represented in world’s science academies//Women for Science: Inclusion and Participation in Academies of Science//Academy of Science of South Africa//Autocrítica en la Royal Society

Real Academia de la Lengua Española 
Pocas mujeres y lejos del lenguaje inclusivo

La Real Academia sigue respondiendo cuestionamientos en torno a su nómina de académicos y a los usos gramaticales disidentes. La Real Academia sigue respondiendo cuestionamientos en torno a su nómina de académicos y a los usos gramaticales disidentes.  El director de la Real Academia Española, Darío Villanueva, reconoció que esta institución tiene un "déficit histórico en la presencia de mujeres"  .  Actualmente   sólo ocho mujeres integran la nómina, entre 46 académicos.

Todas las Reales Academias, sobresaliente en machismo

La RAE no está sola: el resto de instituciones también incumplen la Ley 3/2007 en masa. Jurisprudencia cuenta con una representación femenina del 2,8%; en Ciencias Morales y Políticas alcanzan el 4%. 
La Real Academia Española, con su 17% de académicas numerarias, no es la única institución cultural que segrega testosterona y que incumple alegre y reiteradamente la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de hombres y mujeres. Ésta exige, desde su artículo 26.2, apartado ‘d’, “que se respete y garantice la representación equilibrada en los distintos órganos consultivos, científicos y de decisión existentes en el organigrama artístico y cultural”: una norma que, diez años después, sigue sin llegar a los oídos de las Reales Academias, ya que no sólo no han modificado sus Estatutos internos para facilitar la inclusión femenina, sino que también la han ignorado de facto a la hora de celebrar nuevos nombramientos. No sienten que tengan ninguna deuda con su propia historia.
Resulta curioso que la representación femenina sea tan escueta en los centros de la élite intelectual -de todas las áreas- cuando, según los datos del Ministerio y la OCDE, las mujeres en España tienen mejor rendimiento académico que los hombres en la enseñanza obligatoria, en el Bachillerato y también en la Universidad -en esta última etapa, la brecha se agudiza: la nota media de ellas es de un 7,04 frente al 6,83 de ellos-.
Según los datos del Ministerio y la OCDE, las mujeres en España tienen mejor rendimiento académico que los hombres en la enseñanza obligatoria, en el Bachillerato y también en la Universidad.

¿Qué sucede después? ¿Por qué son tan pocas las que alcanzan el sillón y el prestigio de la Real Academia de su ámbito? ¿En qué momento del camino se malogran? Aquí el fenómeno de la cooptación. Los nuevos miembros de estas instituciones culturales se reclutan mediante un sistema de votación endogámico, es decir, sin contar con ningún criterio objetivo ni externo, lo que perpetúa las características del grupo: en este caso, la masculinidad.
El machismo en porcentajes
En la Real Academia de Historia, de 34 sillones de académicos numerarios, sólo 5 son ocupados por mujeres (14,7%). Desde la Ley de Igualdad la dinámica no ha cambiado: de las 16 nuevas incorporaciones que han tenido lugar desde 2007, sólo 2 han sido femeninas, lo que equivale a un 12,5%. María Jesús Viguera  Molins fue la última, en 2015. Con todo, la Real Academia de Historia es la única dirigida por una mujer, M.ª del Carmen Iglesias Cano, Condesa de Gisbert, que fue elegida académica en 1989.
 
La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, dirigida por Fernando de Terán Troyano, cuenta con 56 sillones destinados a los académicos numerarios. De nuevo, sólo 5 son de mujeres, representando un 8,9% de la institución. A partir de la Ley de Igualdad han tenido lugar 13 incorporaciones, de las cuales 3 han sido femeninas (23%). Un dato a destacar es que las tres últimas plazas -estas 3 a las que nos referimos- llevan la firma de Estrella De Diego Otero, Begoña Lolo Herranz y Josefina Molina Reig y se han dado entre 2016 y 2017. Un parche tardío.

La Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales -dirigida por José Elguero Bertolini- tiene 49 sillas y sólo 5 femeninas (10,2%). A partir de la Ley de Igualdad, 20 profesionales nuevos se han incorporado a sus puestos: sólo 4 han sido mujeres. Desde 1988 a 2010, sólo una mujer fue merecedora de este reconocimiento: Margarita Salas Falgueras (RIP) ahora acompañada por Pilar Bayer Isant, Ana María Crespo de las Casas, Carmen Nájera Domingo y Caridad Zazo Cardeña.

Jurisprudencia y Políticas, las más masculinas

La Real Academia de Ciencias Morales y Políticas -también dirigida por un hombre, Juan Velarde Fuentes- es el segundo caso más flagrante, sólo con Jurisprudencia y Legislación por delante, con una representación femenina del 4,76%. De 42 académicos numerarios, sólo 2 son mujeres.  Desde la Ley de Igualdad ha habido 21 incorporaciones, y, de ellas, sólo 2 han sido mujeres (un 9,5%) -las mismas, adheridas en los últimos años.

La Real Academia de Medicina -presidida por Joaquín Poch Broto- cuenta con 47 académicos, de los cuales sólo 3 son mujeres, con una presencia del 6,38% en la institución. Cuanto menos llamativo si se tiene en cuenta que, según los datos del último INE, la profesión
sanitaria se caracteriza por una amplia mayoría de mujeres, excepto en protésicos dentales y físicos con especialidad sanitaria, donde escasean.

En cuanto a la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, presidida por José Antonio Escudero, de 35 académicos numerarios sólo hay una mujer, que tomó posesión en 2012. Ellas representan el 2,8%. Sin embargo, acudiendo al dato más cercano, las últimas oposiciones para puestos de la Administración de Justicia han sido superadas mayoritariamente por mujeres. Un 71,40% de féminas frente al 28,51% de hombres.
La Real Academia de Farmacia es, de lo malo, lo menos malo: de 50 sillones, 10 están ocupados por mujeres, representando un 20% la institución. De las 13 incorporaciones que se hicieron después de la Ley de Igualdad, sólo 4 fueron femeninas.
 
Las mujeres y la política.
http://web.icam.es/bucket/LA%20MUJER%20EN%20LA%20POL%C3%8DTICA.pdf

El acceso de la mujer a la política comenzó a finales del siglo XIX, cuando les fue reconocido el derecho al voto, aunque en algunos Estados la aprobación del voto femenino no llegó hasta mediados del siglo XX. La igualdad de oportunidades para las mujeres pasa por la participación y representación en los puestos de toma de decisiones. A día de hoy, la participación femenina en política se ha incrementado, pero continúa siendo desproporcionadamente baja.

La presencia equilibrada de la mujer en la política asumiendo puestos de responsabilidad y con capacidad de decisión es esencial porque por la política empieza todo. Las mujeres juristas en política deben fomentar el principio de igualdad de oportunidades, y su aportación es imprescindible porque desde su posición pueden influir en el cambio de leyes que ayuden al resto de las mujeres a avanzar en sus ámbitos respectivos. Es necesario propulsar políticas que influyan en el avance en la igualdad de oportunidades, y adoptar actitudes para que la igualdad jurídica conseguida sea también una igualdad real. El principio de igualdad y no discriminación por razón de género es cosa de todos, de hombre y de mujeres, y debe universalizarse al constituir un interés común de toda la sociedad. Deben adoptarse políticas transversales tendentes a la consecución de que la independencia económica de las mujeres sea una finalidad en sí misma y un instrumento para la efectividad de su derecho a una elección de vida. Los Poderes Públicos tienen la obligación de fomentar políticas para que la igualdad salarial, la corresponsabilidad en la vida familiar entre el hombre y la mujer, y la eliminación de todos los obstáculos que impiden a la mujer poder desarrollar su vida en condiciones de igualdad con los hombres sean una realidad efectiva. 

Participación real de las mujeres en política

•    Solo un 24,3 % de parlamentarios nacionales e mujeres en febrero de 2019, lo que significa que la proporción de mujeres parlamentarias ha aumentado muy lentamente desde 1995, cuando se situaba en un 11,3 %
•    En junio 2019, 11 mujeres son Jefas de Estado y 12 son Jefas de Gobierno Ruanda es el país con mayor número de parlamentarias; un 61,3 % de los escaños de la cámara baja están ocupados por mujeres.
•    A escala mundial, en febrero de 2019 había 27 Estados donde las mujeres representan menos del 10 % del total del parlamento en cámaras únicas o bajas, incluidas tres cámaras sin presencia femenina.
•    https://www.unwomen.org/es/what-we-do/leadership-and-political-participation/facts-and-figures

10 frases de mujeres.
 
1. Indira Gandhi (1917-1984)
“Para liberarse, la mujer debe sentirse libre, no para rivalizar con los hombres, sino libres en sus capacidades y personalidad.”
Indira Gandhi fue una política y estadista india que defendió grandes valores como la democracia, la solidaridad entre los pueblos y el feminismo durante su participación activa por la independencia de la India y mucho tiempo después, participando en la vida pública de su país hasta el año 1977.
2. Marilyn Monroe (1926-1962)
“La vida es corta: sonríele a quien llora, ignora a quien te critica, y sé feliz con quien te importa.”
La estrella del cine que encarnó la liberación de ciertos tabús sexuales en la década de los cincuenta, también nos obsequió con grandes perlas de sabiduría. En estas pocas palabras, Marilyn recogió parte de su filosofía de vida que, por desgracia, no pudo cumplir hasta el final de la misma.
3. Marie Curie (1867-1934)
“Usted no puede esperar construir un mundo mejor sin mejorar a las personas. Cada uno de nosotros debe trabajar para su propia mejora.”

Esta frase induce a la  cooperación y corresponsabilidad de las personas ante intereses comunes y ayudar a las personas a que desarrollen sus propias capacidades y sean los verdades protagonistas.
4. Simone de Beavoir (1908-1986)
“No nacemos como mujer, sino que nos convertimos en una.
Encontramos en esta frase tan breve una de las grandes luchas del feminismo actual!
5. Hellen Keller (1880-1968)
“La ceguera nos separa de las cosas que nos rodea, pero la sordera nos separa de las personas.”
Una de las frases más famosas de la activista sordociega, ¿y acaso no es cierto? Escuchar a los demás, empatizar, sentir junto a los demás, relacionarse como iguales es el único modo de construir cualquier cosa y hacer que crezca.
6. Jane Goodall (1934)
“El mayor peligro que nos depara el futuro es la apatía.”
La primatóloga Jane Goodall, que ha estudiado durante décadas a los chimpancés, sabe como pocas mujeres en el planeta que querer es el arma más poderosa para el cambio. Ella, quien nunca pudo ir a la universidad y consiguió un doctorado sin licenciatura previa, quien ha visto muchas de las caras del continente africano y que lucha contra la explotación animal nos dice que, si nos quedamos quietos, nunca sabremos todo lo que podemos conseguir.
7. J.K. Rowling (1965)
“Son nuestras decisiones las que muestras quiénes somos realmente, más que nuestras habilidades.”
La escritora británica deja en esta frase que, de algún modo, le acerca a otro icono de la literatura, J. R. R. Tolkien, la importancia de una ética y una moral propias y de cómo estas y las decisiones que elegimos configuran aquellas personas que somos o en las que nos convertiremos. Una idea profunda, ¿eh?
8. Malala Yousafzai (1997)
“Debemos decirles a nuestras jóvenes que sus voces son importantes.”
La activista paquistaní, que defiende la educación y la escolarización de los niños y, en especial, de las niñas en países donde se sufre discriminación de género, tiene clara su misión en la vida: llevar la educación a cualquier país que no la tenga o no la mantenga entre sus prioridades, porque ella sabe bien que saber nos hace libres.
9. Audrey Hepburn (1929-1993)
Nada es imposible, la propia palabra lo dice: “puedo hacerlo”.
Aunque este juego de palabras es difícil de traducir al español (de impossible a I’m possible), recoge el espíritu optimista de la estrella de Hollywood. Con el paso de las décadas, hemos descubierto que Hepburn no era la mujer dulce e ingenua de sus películas, sino ¡todo un carácter! como han mostrado sus múltiples biografías.
10. Madre Teresa de Calcuta (1910-1997)
“La paz comienza con una sonrisa.”
Poca gente ha dicho tanto con tan pocas palabras. La Madre Teresa de Calcuta, quien cuidó a niños huérfanos, enfermos y vagabundos durante más de 45 años, sabía bien que la igualdad, la empatía, el amor, empezaban con el respeto, con la intención sincera de entender para
poder ayudar, donde los sentimientos positivos llaman a otros sentimientos positivos. De todo eso, y mucho más, se explica en estas seis palabras.


Decálogo del liderazgo femenino

1.- Coherencia entre el discurso público y privado.
2.- Aceptar y ejercer el liderazgo cuando hay que tomar una decisión difícil.
3.-Entender que una derrota bien administrada puede ser el comienzo de un éxito.
4.-Luchar contra la resistencia al cambio.
5.-Afrontar de frente los conflictos para poder ponerles solución.
6.-Aceptar críticas.
7.-Compartir la información.  Es muestra de confianza.
8.-Tener en cuenta que la peor decisión es la que no se toma.
9.-La importancia del deber cumplido: valorar el trabajo y marcar objetivos.
10.-Capacidad de mediación.



Elena Larrinaga de Luis
23 de noviembre de 2019.